Europa alcanzó 8,2 bcm anuales de capacidad instalada de producción de biometano al cierre del segundo trimestre de 2026, un 17 % más que en 2025.
Según el European Biomethane Map 2026, elaborado por la European Biogas Association (EBA) y Gas Infrastructure Europe (GIE), el continente cuenta ya con cerca de 2.000 plantas de biometano.
La cifra supone un 17 % más que en 2025 y más de 1 bcm de nueva capacidad incorporada en un solo año. Europa cuenta ya con cerca de 2.000 plantas de biometano.
Pero el dato adquiere mayor relevancia cuando se compara con el objetivo europeo para 2030.
De 8,2 a 35 bcm: el desafío del biometano en Europa
En el marco de REPowerEU, Europa estableció como referencia alcanzar 35 bcm anuales de producción de biometano en 2030.
Los 8,2 bcm actuales representan un avance importante, pero también evidencian la distancia que todavía queda por recorrer. Mantener el ritmo de crecimiento será fundamental para acercarse al objetivo.
Y para ello, el reto ya no es únicamente identificar el potencial disponible. Es conseguir que ese potencial se convierta en proyectos reales y plantas capaces de producir.
¿Qué necesita un proyecto de biometano para hacerse realidad?
El desarrollo de una planta de biometano implica mucho más que disponer de materia orgánica.
1. Materias primas
Los residuos agrícolas, ganaderos, agroalimentarios y urbanos constituyen una fuente de recursos para producir biogás y biometano. Garantizar su disponibilidad, calidad y suministro estable es fundamental para la viabilidad de los proyectos.
2. Permisos y regulación
Los procesos administrativos y la regulación tienen un impacto directo en los plazos de desarrollo. Un marco estable y procedimientos eficientes son esenciales para acelerar nuevas instalaciones manteniendo las garantías ambientales y de seguridad.
3. Conexión a la red
Una planta necesita una infraestructura adecuada para poder inyectar el biometano producido. La capacidad y disponibilidad de conexión a la red de gas pueden convertirse en un factor determinante para el desarrollo de los proyectos.
4. Financiación y comercialización
La inversión necesaria y la visibilidad de los ingresos también son claves. La existencia de contratos de compra de biometano a largo plazo puede facilitar la financiación y aportar estabilidad al proyecto.
El interés inversor por el sector está creciendo. El Biomethane Investment Outlook 2026 identifica 36.000 millones de euros en compromisos de inversión.
Biometano: energía y economía circular
El valor del biometano va más allá de la generación de energía renovable.
Su producción permite valorizar residuos y convertirlos en un recurso energético, reduciendo al mismo tiempo emisiones asociadas a su gestión.
Además, el proceso genera digestato, que puede valorizarse como fuente de nutrientes para la agricultura cuando cumple los requisitos aplicables.
Esto convierte al biometano en una herramienta para avanzar hacia un modelo más circular:
Residuos → biogás → biometano → energía renovable → nutrientes → agricultura
Además, al producirse a partir de recursos locales, los proyectos pueden contribuir a reforzar la seguridad energética, reducir la dependencia del gas fósil importado y generar actividad económica en zonas rurales.
Del potencial a los proyectos reales
Los 8,2 bcm alcanzados por Europa demuestran que el sector del biometano está creciendo y consolidándose dentro del sistema energético europeo.
El siguiente paso será mantener y acelerar ese crecimiento para acercarse a los 35 bcm previstos para 2030.
Para conseguirlo será necesario combinar inversión, regulación, infraestructura, acceso a materias primas y demanda, pero también desarrollar proyectos correctamente integrados desde el punto de vista energético, económico y territorial.
En este contexto, plataformas como Twine trabajan para integrar las diferentes etapas necesarias para transformar el potencial de los recursos orgánicos en proyectos de biometano viables y escalables.
Porque el potencial existe. Ahora, el reto es convertirlo en realidad.